lunes, 27 de julio de 2009

Coyotito


El pasto es mas húmedo en invierno. Las nubes son mas grandes en el Norte. La gente baila mas. Los ratones le tienen mas miedo al ruido que al hambre.
Ese día rasque mi cabeza hasta sentir mi cerebro, fresco y viscoso, con la uña tome un pedazo y lo probé con mi legua, sabe a pollo.
En verano los aviones sufren mas accidentes, pero la gente vuela mas. Las noticias negativas están reveladas por medios de comunicación rápidos y constantes. La buenas nuevas son entregadas por bocas de amigos y familiares orgullosos, sinceros, asustados, indiferentes y sencillos.
Hay días en los que tomo una cerveza con bajo nivel de alcohol y me siento borracha, se que lo estoy. Otros días puedo tomar 7,10 o 13 y después de diez horas aun encuentro en mi mano una copa de algo sin fin.
Rescate de la ciclo pista africana un balde lleno de tortugas bebes, el dueño se distrajo un instante cuando dos chicas en traje de baño pasaron riendo a su lado, para cuando noto que el balde no estaba a su lado yo ya me encontraba escondida detrás de una roca, esperando a que se fuera para poder dejar las tortugas en el mar, tardo tanto en irse que muchas murieron en las espera asfixiadas por ellas mismas y otras no supe si vivieron o murieron el mar. No dormí esa noche y después lo olvide. Aprendí a olvidar el dolor y el miedo, fue un momento en Coyoacan, cuando me enfrente a mi "yo", desesperado en el baño, el espejo es un enemigo, proclama muerte, el miedo evito cumplir el deseo. Cobarde.
No soy la mitad de cobarde que era en ese entonces, ni la gran parte de valiente que debería de ser hoy. Mis vicios son incontables, comienzo a ser adicta a una libertad, dentro mi configuración, mía y de nadie.
Encontré placer en un campo de paja empapado por sol, donde un grupo animales curiosos y salvajes se acercaron a mi para intercambiar sonidos y opiniones. Hablamos de paja, tulipanes y de un árbol de manzanas que nadie podía alcanzar, eso causaba que sus frutos terminaran en abono para la tierra fértil de hoy. El alcalde del campo, siendo un oso polar de Arabia, no pretendía hacer nada para que los habitantes del campo alcanzaran las manzanas y pudieran comer.
El hijo de la medusa ya había muerto de desnutrición y el primo del coyote se volvía anciano por falta de alimento. Intente darles algunos consejos para que alcanzar las frutas, pero antes de llegar al triunfo de mi plan el sueño me atrapo y me deje cubrir por escarabajos y serpientes para poder dormir un poco mas que ayer. Sin intención de despertar.


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